Sobre la Esmeralda
La Esmeralda es una variedad verde del berilo, coloreada por trazas de cromo y a veces vanadio. Pertenece a la misma familia mineral que la Aguamarina. Las mejores esmeraldas vienen de Colombia (minas de Muzo y Chivor), Zambia y Brasil. Las esmeraldas colombianas son el referente mundial de calidad.
A diferencia de los diamantes, las esmeraldas casi siempre presentan inclusiones. Las fracturas internas, llamadas jardín (en francés «jardín»), se consideran parte del carácter de la piedra. Una esmeralda sin inclusiones sería extraordinariamente rara y sospechosa, probablemente sintética.
Significado y simbolismo de la Esmeralda
La Esmeralda es la piedra del chakra corazón: amor incondicional, compasión, alianza y sanación. Está asociada a Venus y a la energía de la primavera: renovación, crecimiento y abundancia en todas sus formas. Los antiguos egipcios creían que las esmeraldas representaban la fertilidad y el renacimiento, y las enterraban con sus muertos.
Cleopatra fue famosa por su obsesión por las esmeraldas y reclamó la propiedad de todas las minas de esmeraldas en Egipto. Regalaba grandes esmeraldas, grabadas con su imagen, a dignatarios extranjeros. Los incas y aztecas adoraban las esmeraldas como piedras sagradas mucho antes de la conquista española.
Propiedades curativas
Emocionales
La Esmeralda abre el corazón, promueve la unidad, la compasión y el amor incondicional. Elimina la negatividad e introduce acciones positivas. Refuerza la lealtad y favorece la felicidad doméstica, la sensibilidad y la fidelidad en las relaciones.
Espirituales
La Esmeralda estimula el chakra corazón, conectando los reinos físico y espiritual. Se dice que inspira un conocimiento interior profundo, sabiduría y discernimiento, ayudando al portador a distinguir entre visiones reales e ilusorias.
Historia y leyendas
Las minas de esmeralda más antiguas conocidas datan de al menos 1.500 a.C. en Egipto. Los romanos dedicaron la esmeralda a Venus. En la Europa medieval, se creía que la esmeralda revelaba si el juramento de un amante era verdadero. Se decía que se rompía si se quebrantaba una promesa. Las Joyas de la Corona española contienen espectaculares esmeraldas colombianas saqueadas durante la conquista de Sudamérica.